La experiencia de la Adoración

Nos gusta decir que ofrecemos, algo tan sencillo y a la vez tan profundo como la llamada EXPERIENCIA DE LA ADORACION, y que describen todos los fieles que se incorporan por primera vez a un turno de vela.

Inmersos en nuestro tiempo, vivimos muy deprisa y más preocupados, sin pretenderlo, por lo material que por lo espiritual.  Nos dejamos llevar por la rutina, los horarios, las ocupaciones…  y vamos abandonando y olvidando sin darnos cuenta, la búsqueda de un tiempo y un lugar para la reflexión personal y el encuentro con Dios y con uno  mismo.

Por eso, quien se acerca a los turnos de vela y comparte con nosotros un rato de adoración, se llena de gozo al poder experimentar el reencuentro con el silencio, con el sosiego, con la compañía del Señor, con la oportunidad de reflexionar y dialogar con Dios, presente ante nosotros.